CARACAS.- El presidente Hugo Chávez dispuso la expropiación de varias firmas comerciales en distintos puntos del país, acusadas de haber incurrido en especulación y acaparamiento de mercaderías. Según argumentó, los propietarios de dichas empresas alimenticias cometieron "especulación, acaparamiento, violación de la regulación de precios y restricción de la oferta de los productos de primera necesidad". Asimismo, Chávez informó que había aprobado el inicio de las conversaciones entre su gobierno y la empresa automotriz francesa Renault para producir vehículos en alianza.

En otro orden, y burlando nuevamente el embargo a la compra de armamento impuesto por EEUU, el líder bolivariano anunció que invertirá U$S 82 millones en la compra de 18 aviones de entrenamiento de combate chinos K-8. El objetivo, dijo, es conformar una flota de 40 aviones "para la seguridad y defensa del país". Chávez está recurriendo a China y Rusia para renovar el arsenal. Venezuela ha gastado U$S 5.000 millones en la compra a Rusia de 24 cazas Sukhoi, 100.000 fusiles de asalto Kalashnikov AK-103, decenas de tanques y también helicópteros.

Sociedad en marcha
Las relaciones de Venezuela con China van mucho más allá de las armas. "China es uno de los más grandes aliados de Venezuela. Y Venezuela es uno de los más grandes aliados de China", dijo. China aprobó este año un crédito de U$S 20.000 millones a Venezuela a cambio del suministro de 100.000 barriles diarios de petróleo. Beijing participa además en la exploración de petróleo en la faja venezolana del Orinoco, mientras que Venezuela planea construir una refinería de U$S 6.000 millones en el país asiático. A su vez, la empresa China Railway comprará una porción mayoritaria en un proyecto para desarrollar el vasto depósito de oro de Las Cristinas en el oriente de Venezuela. (Reuters-Télam)